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La sonda japonesa SLIM sobrevive inesperadamente a la extrema noche lunar

El inicio del año 2024 está marcado por una serie de estrambóticas misiones lunares. En una extraña coincidencia, ambas enfrentaron una serie de problemas durante la etapa final del descenso, encontrándose en una orientación incorrecta y lejos de ser ideal. Sin embargo, uno de ellos día a día supera tanto las expectativas iniciales como las creadas bajo las circunstancias actuales.

Fotografía de la cámara de navegación después de resucitar de la extrema noche lunar. Créditos: JAXA.

Noche lunar

Mientras en la Tierra, el ciclo día noche tiene una duración de veinticuatro horas y las temperaturas se mantienen dentro de un rango pequeño, en la Luna, el Sol permanece en el cielo durante dos semanas, antes de permanecer oculto por otras dos. A su vez, esto supone una gran caída de temperatura en la noche y un constante aumento en el día.

Las sondas que van a la superficie de la Luna se enfrentan al intenso frío de la noche que amenaza con afectar irreparablemente los circuitos eléctricos. Sin embargo, los distintos operativos mantienen esperanza de poder sobrevivir.

Pantallazo de la primera respuesta de SLIM después de la primera noche lunar. Créditos: JAXA.

La sonda japonesa SLIM, pese a enfrentarse a un volcamiento y una incorrecta orientación de los paneles solares, logró inesperadamente sobrevivir a la noche lunar. Aunque el inicio la temperatura era muy alta para operaciones normales, fue posible retransmitir una nueva imagen.

A pesar del problema de la orientación, que afecta la generación de energía por parte de los paneles solares, la comunicación fue restablecida y se espera obtener nuevos datos científicos hasta que nuevamente caiga la noche lunar.

Esta entrada fue modificada por última vez en 03/04/2024 14:06

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Francisco Andrés Forero Daza

Jefe de sección Cosmos. Especialista del programa lunar Apollo, mecánica celeste e impresión 3D. Universidad Nacional de Colombia.