Cambios en Artemisa 3, dudas en cadena y una pregunta clave: quién llegará primero a la Luna

El cambio anunciado por la NASA hace saltar por los aires la planificación de Artemisa. Un plan maduro con casi una década de antigüedad y que ya estaba rodando, es un cambio sorprendente. Más allá de hacer dudar sobre los planes, plantea el problema de que la NASA, o por lo menos su directiva, ya no tiene hoja de ruta, la están cambiando sobre la marcha. Las piezas que debían juntarse para hacer factible el programa Artemisa estaban unidas de una manera poco firme, y los anuncios de este viernes pueden llevar a pensar que estas han saltado.

Las misiones Artemisa de la NASA representadas en una infografía
Infografía que presenta la nueva arquitectura de las misiones Artemisa 2 en adelante. En ella se evidencia el sobrevuelo lunar, una prueba con los alunizadores en órbita terrestre y finalmente los vuelos tripulados a la superficie. Créditos: NASA

No es un retraso (al menos de momento)

Es importante señalar que, de momento, no se trata de ningún retraso. Aunque aparentemente, debido a la disponibilidad de los cohetes SLS como uno de los principales inconvenientes, los habrá. Jared Isaacman no anunció un retraso, sino que informó de la inclusión de una misión nueva antes de la de alunizaje.

La que ahora es la misión Artemisa 3, es una misión nueva, que no estaba contemplada antes. Artemisa 4 mantiene el calendario anterior de cara al alunizaje, al menos por ahora. Interesantemente, esto exactamente igual sucedió en las misiones Apolo, la Apolo 8 fue una misión de sobrevuelo lunar, mientras que la 9 se quedó en órbita terrestre probando el módulo de aterrizaje lunar. Las condiciones son algo diferentes, ya que en aquel entonces se alteró el orden para poder asegurarse llegar a la Luna antes que los rusos. La CIA había informado de los trabajos en un cohete super gigante y se convino en que había que asegurarse al menos ser los primeros en órbita lunar.

El resto de subsiguientes misiones Artemisa si respetarían lo que estaba antes establecido, Artemisa 5, 6 y hasta donde se quiera llegar serán misiones de alunizaje, al menos por ahora, con el SLS. Sin embargo, el movimiento para cancelar las versiones mejoradas del lanzador, abren la puerta a cancelarlo por entero y pasar a usar únicamente la Orion con lanzadores enteramente comerciales, algo de lo que se lleva hablando muchos años.

Recreación de cómo se verá la Gateway
Imagen de la Estación Espacial gateway con una nave Orion acoplada. NASA

¿Dónde está la Gateway? ¿Cómo van a construirla?

Una de las dudas que se plantea ahora es, la Estación Espacial Gateway alrededor de la Luna no figura en la infografía que acompañó la rueda de prensa. Y hasta el momento, el plan era, tras un lanzamiento de los dos primeros módulos mediante un Falcon Heavy, el resto volarían como cargas secundarias en lanzamientos del SLS Block 1B. Esta segunda versión del cohete lunar de la NASA  empleaba la etapa superior EUS (Exploration Upper Stage), ahora cancelada. Y no es probable que la etapa que venga a sustituir la etapa que actualmente usa el cohete tenga la fuerza necesaria para realizar este perfil de misión. 

Se sabe desde hace años que la estación no es necesaria, que Artemisa la mantiene como un remanente de unos planes obsoletos, y como forma de mantener más cómodos a los astronautas que no bajan a la superficie. También tiene otros usos de experimentación y pruebas, pero son aún más secundarios. De hecho, en los planes actuales, Artemisa 4 debería despegar antes de que llegue a la Luna su primera versión, por lo que la cápsula Orion se acoplaría directamente a los módulos de descenso.

En caso de que se mantenga, y como aparentemente será, los lanzamientos del resto de módulos requieran de otros lanzadores que no sean el SLS, el problema no es mandarlos hasta allí, sino acoplarlos. En un principio, el único módulo de propulsión que tendrá la estación es el PPE (Power and Propulsion Element), este está equipado con motores iónicos y de maniobra. El resto, dependen de que la Orion los acople, porque no cuentan con medios para desplazarse por sí mismos. Un Falcon Heavy, un Vulcan, un New Glenn, un Ariane 6 o un H-3 pueden lanzar sin problemas el resto de elementos de la estación, pero no dejarlos en órbita lunar y mucho menos acoplarlos.

Infografía de las etapas Centaur 3 y 5
Imagen que muestra las diferencias entre la Centaur III y la V, así como sus principales características. United Launch Alliance

Sustituyendo la anémica ICPS y la carísima EUS, la anciana Centaur

La etapa ICPS (Interim Criogenic Propulsion Stage), como su propio nombre indica era interina, y con una caducidad prematura. A partir de la misión Artemisa 4, que ahora sería del primer aterrizaje, se necesita sustituto. Simplemente, no hay más unidades de esta etapa, fueron fabricadas ex proceso al final de la vida útil del Delta IV, antes de su retirada, algo que ya narramos hace ya dos años. Esa línea de montaje ya no existe, simplemente no se pueden fabricar más, por eso se preparaba una nueva segunda etapa que curase los problemas de esta primera. Que cuenta con un rendimiento extremadamente pobre, se esperaba casi duplicar su capacidad de carga a la Luna con la EUS.

Pero, ahora la Exploration Upper Stage se cancela, para jubilo de probablemente todos, excepto Boeing. La compañía original de Seattle se beneficiaba enormemente con la fabricación de esta nueva etapa. Era uno de los poquísimos contratos de tipo cost plus que quedaban aún vigentes en la nueva era de privatización del espacio. Estos garantizaban al fabricante una cierta cantidad de dinero (plus), a la que se sumaban todos los gastos de desarrollo (cost), además de todo el dinero que cobrarían luego por fabricarlas. El único otro contrato relevante que queda de este tipo es el de algunos cohetes SLS, pero al menos, el último contrato de fabricación ya desecho este formato y se pasó a un precio fijo. La EUS pasó de un coste previsto de 950 millones de dólares a uno de 2,8, y con notables retrasos.

Fábrica de etapas Centaur V
Línea de fabricación de la etapa superior Centaur V, misma que se presume reemplazará la ICPS del SLS. Créditos: ULA.

Al final, la patata caliente parece ser que pasará a la Centaur V de United Launch Alliance. Lo más probable es que esto haya sido una solución de compromiso forzada por Boeing y el Congreso. Esta etapa debuto en 1962 originalmente, la versión actual, que pese al cinco en su nombre ha recibido bastantes más actualizaciones. La última, de las más notables, la sitúa como una de las etapas más modernas y capaces del mercado. No hay una confirmación oficial, pero en los renders mostrados sería la que mejor encaja, además de politica y prestacionalmente.

La etapa ya esta operativa y cumple con los estándares para las misiones clasificadas del departamento de defensa a raves de sus vuelos en el cohete Vulcan. Pero, esto no es lo mismo que cumplir con los requisitos para lanzar astronautas, tampoco significa que se pueda montar en un SLS y ya funcionar el conjunto. principalmente, hay que diseñar un adaptador que permita conectar la primera etapa a la nueva segunda etapa. Un proceso que, lo más rápido que puede ser, es de semanas o incluso meses, y eso es antes de cortar material y empezar a hacer pruebas. Para validar un sistema completo para vuelos tripulados hacen falta muchas pruebas, que levan mucho tiempo. 

Imagen del lanzamiento del SLS en la misión Artemisa 1. NASA

Este anuncio es una autentica revolución, los cambios anunciados sacuden los cimientos del proyecto estadounidense para el regreso a la Luna. Pese a ello, son cambios que en el medio plazo aportan una coherencia que al SLS le hacía falta con urgencia. Pero, esta urgencia en la coherencia, está reñida con el plazo que marca China para su primer alunizaje, 2030. En estos momentos, en el mejor de los casos para Estados Unidos, está poco claro quién llegaría primero, pero tras los anuncios de hoy, y los inevitables retrasos asociados, lo más probable es que veamos a astronautas chinos en la Luna antes que otro estadounidense. También cabe señalar que Estados Unidos lo hará de una manera más avanzada que China, con unos medios muy superiores.

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