El transbordador espacial militar de China despega hacia una nueva misión secreta

China cuenta con uno de los principales programas espaciales del mundo. En este siglo ha demostrado una gran industria y tecnología para igualar y, en algunos casos, superar a otros países como Estados Unidos y Rusia. Estas mismas capacidades se ocultan detrás de un velo de misterio y secretismo, del cual el mundo solamente ve pequeñas partes. Un claro ejemplo es el avión espacial militar secreto Shenlong, lanzado recientemente en su cuarta misión.

Long March 2F
Instantánea del lanzamiento del cohete Long March 2F transitando frente a la Luna durante el lanzamiento de la misión Shenzhou 21. Créditos: CCTV.

Un velo de misterio

La última vez que el mundo conoció algo sobre este interesante vehículo espacial fue el 6 de septiembre de 2024, tras completar una misión que duró 268 días. Hasta la fecha no se tiene certeza sobre sus objetivos, capacidades o experimentos, más allá de tratarse de pruebas tecnológicas que permitan verificar y mejorar naves reutilizables a favor del uso pacífico del espacio, según reporta Xinhua.

El avión espacial reutilizable Shenlong o Dragón Divino, hace parte de uno de los proyectos espaciales más avanzados de China. Este despegó el 7 de febrero a las 3:57 UTC para una nueva misión de la cual tampoco hay información o detalles más allá de la confirmación de lanzamiento a bordo de un cohete Long March 2F.

Así se vería el avión chino dentro de la cofia, las protuberancias de esta responden al elevado tamaño de las alas. Fuente: Twitter, @CloserToSpace

Con base en información de misiones anteriores, se puede asumir que este realizará varias maniobras orbitales a lo largo de aproximadamente nueve meses y posiblemente despliegue satélites de menor tamaño. La próxima vez que se mencione oficialmente será cuando aterrice nuevamente, dando fin a su misión. Como referencia, los vuelos anteriores duraron 2, 278 y 268 días en el espacio.

Espionaje orbital

Cabe destacar, a pesar del silencio de China sobre muchos aspectos de las misiones de Shenlong, existen algunas fuentes alternativas para conocer mejor que está haciendo. Por ejemplo, el seguimiento que se hace desde Tierra respecto a su órbita, cuyos parámetros son de 344 por 590 kilómetros y una inclinación de 50°. En este lanzamiento quedaron otros dos objetos, la segunda etapa del cohete y dos coberturas de los motores de separación.

A inicios del año 2025, una imagen en baja resolución con la etiqueta de Maxar salió a la luz gracias a una publicación en la plataforma LinkedIn. En esta, accidentalmente, fue mostrada por primera vez al público, lo que se cree es una fotografía en el espacio del transbordador espacial militar chino. Si bien no hay una etiqueta como tal que lo confirme, difiere fuertemente de lo que se conoce sobre su versión estadounidense, el X37b.

Detalle del transbordador espacial militar chino. Las formas exteriores, y la existencia de un módulo de servicio con paneles solares delatan el error. Fuente: Kyungsub Kim

Ambas versiones recuerdan fuertemente al transbordador espacial en cierta medida, dado que se tratan de vehículos con forma de avión con la capacidad de reentrar en la atmósfera y planear hasta una pista de aterrizaje.

En general, China mantiene un fuerte secretismo en la mayoría de sus misiones, limitando la información que sale a la luz. Otro ejemplo es la sonda espacial Tianwen-2, que a pesar de su naturaleza civil se ha mantenido en las sombras desde su lanzamiento y hasta la fecha.

Francisco Andrés Forero Daza
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