Trasmallo de Arquímedes: el aparato más antiguo para dibujar elipses

Los trasmallos son máquinas aparentemente sencillas que generan un efecto puramente matemático.

También hay dispositivos mucho más intrincados que dibujan elipses y todos ellos se engloban bajo el título de elipsógrafos o elipsograma, como el que vemos en el vídeo del encabezado en la tweet card (solo usuarios de Twitter).

Uno de los dispositivos más comunes de este tipo consiste en una simple varilla con un extremo y otro punto fijo que se mueven en guías mutuamente perpendiculares. La historia de estos elipsógrafos es poco precisa, pero se cree que se remonta a la época de Arquímedes.

El principio de funcionamiento es el siguiente: si desde un punto X medimos en un segmento las longitudes de los semiejes de la elipse a y b, y luego movemos sus extremos a lo largo de las rectas en las que se encuentran los ejes (A a lo largo de la recta b, B a lo largo de la recta a), entonces el punto X dará la vuelta a una elipse. Si a es igual a b, el dispositivo funcionará como si fuera un compás normal.