Terremoto en la NASA: replantean por completo el programa Artemisa retrasando el regreso del ser humano a la Luna

Cohete SLS

La NASA acaba de anunciar en rueda de prensa un replanteamiento a sus planes de ir a la Luna. Esto supone un jarro de agua fría hacia un futuro incierto. En un esfuerzo por acelerar la misión que lleve al siguiente hombre y la primera mujer a la superficie del satélite, pueden haberse condenado a perder la nueva carrera espacial contra China.

Las misiones Artemisa de la NASA representadas en una infografía
Infografía que presenta la nueva arquitectura de las misiones Artemisa 2 en adelante. En ella se evidencia el sobrevuelo lunar, una prueba con los alunizadores en órbita terrestre y finalmente los vuelos tripulados a la superficie. Créditos: NASA

Replanteamiento

La NASA anunció, sorprendiendo a todo el mundo, una reformulación de los planes de Artemisa 3, 4, 5 y posteriores. Esta conferencia de prensa se propone a partir del regreso del cohete SLS al Vehicle Assembly Building debido a fugas y problemas de presurización del helio en la etapa superior ICPS. Por este motivo Artemisa 2, después de dos simulacros completos de lanzamiento o Wet Dress Rehearsal, fue retrasada hasta no antes de abril.

El golpe más inmediato es la cancelación del alunizaje planificado para la misión Artemisa 3, en cambio, será un vuelo en órbita baja terrestre en 2027 para probar los sistemas de control y acoplamiento con uno o ambos módulos lunares contratados por la NASA. Específicamente, se trata de Blue Moon MK2-IL de la empresa Blue Origin y Starship de SpaceX, los cuales se disputan activamente la tarea de participar en el primer alunizaje de Estados Unidos desde 1972.

Recreación digital del módulo lunar Starship HLS en la superficie lunar con equipo y tripulación desplegada en la parte inferior para dar una idea de la escala. Créditos: SpaceX
Recreación digital del módulo lunar Blue Moon Lander de Blue Origin. Este tiene una altura de aproximadamente un tercio la de Starship HLS. Créditos: Blue Origin.

En consecuencia, Artemisa 4 será la encargada de llevar astronautas a la superficie, cuando uno o ambos módulos lunares hayan alcanzado la madurez y confiabilidad necesaria para llevar personas. Según expresó el Administrado de la NASA, Jared Isaacman, intentarían dos alunizajes en 2028.

En un plazo menor a un año desde Artemisa 4, Artemisa 5 realizará el segundo intento de alunizaje. Esta idea replica en cierta medida la filosofía que se tenía en el programa Apolo de mantener vuelos de contingencia en caso de ser necesario.

Regresando a sus orígenes

El programa Artemisa, y la forma en que se planificaron sus misiones, consideraba la experiencia adquirida en el programa Apolo para reducir el número de vuelos y acelerar el regreso a la Luna. Por este motivo Artemisa 2 y 3 seguían un gran salto en complejidad de misión, pasando de un simple sobrevuelo a un descenso directo a la superficie lunar, sin necesidad de un vuelo intermedio de prueba de los diferentes subsistemas y trajes espaciales.

El nuevo panorama del programa supone la adición de una misión de prueba. Haciendo una comparación entre Apolo y Artemisa, el nuevo plan de Artemisa 3 recuerda en gran medida a la misión Apolo 9, una prueba completa del cohete y el módulo lunar en órbita terrestre. En esa época fue necesario porque era la primera vez en la historia que se construía una nave para llevar personas a otro cuerpo celeste y se probaban tecnologías recién inventadas. Sin embargo, todo esto ya se ha demostrado con numerosas misiones desde la primera carrera espacial.

Astronauta Russell L. Schweickart
Astronauta Russell L. Schweickart visto desde el interior del módulo lunar durante una actividad extravehicular de prueba. Créditos: NASA.
Módulo lunar spider
Vista del módulo lunar Spider durante las pruebas de maniobra y acoplamiento orbital en la misión Apolo 9. Créditos: NASA.
Apolo 9 CSM
Vista desde el módulo lunar de un astronauta saliendo del módulo de comando y servicio durante la misión Apolo 9. Créditos: NASA.

Artemisa 4 y 5 son ahora análogas a Apolo 11 y 12, facilitando dos intentos de alunizaje en un corto periodo de tiempo, siendo la segunda como un plan de respaldo en caso de abortar o fallar en el primer intento. En dado caso de tener éxito, Artemisa 5 podrá extender los objetivos y perseguir propósito más ambicioso.

Estandarizando el SLS

La principal razón por la cual existe el programa Artemisa es el cohete Space Launch System, responsable de llevar la nave Orión con personas hacia órbita lunar, o terrestre en el caso de Artemisa 3, para acoplarse con el alunizador y posteriormente regresar a los astronautas a salvo hasta la Tierra.

Cohete SLS de la misión Artemisa 2
Cohete SLS de la misión Artemisa 2 en la plataforma de lanzamiento. Créditos: NASA/Keegan Barber.

El verdadero gran cambio anunciado es la estandarización del SLS a partir de Artemisa 4. Previamente se contemplaba una mejora en el cohete, agregando una etapa superior con mayor capacidad de carga y una extensión en los propulsores sólidos laterales. En cambio, las futuras versiones mejoradas y de mayor carga son canceladas o puestas en una pausa indefinida.

Otro aspecto relevante es la cancelación del Exploration Upper Stage o EUS, una versión mejorada del actual ICPS. Sin embargo, de este último ya no existe una línea de producción para mantener su uso en futuros vuelos, en cambio, la reemplazarán por la segunda etapa Centaur V del cohete Vulcan de United Launch Alliance. Esta tiene una importante herencia que se remonta a lo largo de varias décadas en la historia de la exploración espacial. Si bien este anuncio no se ha dado de manera oficial, una nueva infografía la representa con suficiente detalle para ser reconocida.

Fábrica de etapas Centaur V
Línea de fabricación de la etapa superior Centaur V, misma que se presume reemplazará la ICPS del SLS. Créditos: ULA.

El objetivo de mantener la versión actual, a excepción de ciertas modificaciones, se cimienta en la idea de aumentar la cadencia de vuelo del SLS. Mientras en los sesenta volaban entre dos y tres Saturno V por año, la separación entre Artemisa 1 y 2 es de casi cuatro años, y se estimaba otros dos a tres años entre Artemisa 2 y 3. En principio, la nueva infraestructura de misión permitiría tener entre uno y dos lanzamientos por año; concretamente, uno en 2026, uno en 2027 y hasta dos en 2028. Al menos, eso es lo que se tiene en el papel, la realidad puede ser muy diferente.

La liebre y la tortuga

A lo largo de los últimos años ha existido gran escepticismo de conseguir un alunizaje en 2028. El calendario de Starship, y todo lo necesario para llevar su versión de alunizador a órbita lunar, presentaba fuertes retrasos y preocupaciones sobre la seguridad de la misión.

En la conferencia de prensa se dejaron muchos temas relevantes en el aire. Es incierto cuál será el futuro de la estación espacial lunar Gateway o el destino de los desarrollos actuales del EUS. Los cambios anunciados no son menores, y tendrán fuertes repercusiones en muchos otros componentes del programa, potencialmente generando mayores retrasos de lo que implicaba el plan anterior.

Más allá de aspectos técnicos o logísticos, todos estos cambios se basan en el objetivo de llevar personas a la Luna antes que China. El gigante asiático lleva varios años trabajando en lograr un alunizaje tripulado antes de 2030.

La nueva carrera espacial podría compararse con la fábula de la liebre y la tortuga. Hay dos competidores, uno con una fuerte experiencia e historial de vuelos tripulados y que demostró que un viaje a la Luna era posible, mostrando cada avance que se logra y destacando una pronta llegada. Mientras el otro se mantiene mayormente en silencio a un paso lento pero constante. Solo el tiempo definirá quien llegará antes a la meta, y aún más importante, quien cumplirá el objetivo de mantener asentamientos permanentes en el satélite natural.

Francisco Andrés Forero Daza
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