Despegue del penúltimo Delta IV Heavy de la historia: a bordo un satélite espía

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El Delta IV es uno de los dos cohetes que definieron el principio del siglo XXI en Estados Unidos. Mientras el resto del mundo mejoraba sus lanzadores, los otrora punteros fabricantes estadounidenses vieron su cuota de mercado desaparecer. Y la recién nacida United Launch Alliance mantenía dos caros e ineficientes cohetes.

Tanto el Atlas V como el Delta IV son los últimos de sus legendarias familias y llegan al final de sus vidas en oscuros momentos. Pero, no es despreciable las cargas que ambos han lanzado y el que hoy nos ocupa, ha sido el cohete más capaz del mundo durante un amplio periodo de tiempo.

Foto del cohete en fase de montaje previa al vuelo
Instantánea de la empresa ULA mientras se montaba el cohete en la rampa cara al lanzamiento NROL-91

El penúltimo Delta IV Heavy acaba de realizar su exitoso lanzamiento, este ha sido nocturno, a las 5:18 hora local. Es el decimoquinto desde el inaugural que se produjo en 2004 (2002 para la versión ligera de este cohete). Todos los lanzamientos hasta la fecha fueron exitosos, excepto el primero de la configuración pesada, en que un apagado prematuro de los motores situó las cargas en una órbita más baja de lo pretendido.

La única razón de ser del Delta IV Heavy es lanzar los satélites espía más pesados y capaces. Y aparentemente eso será así para los dos últimos lanzamientos de este gigante anciano. Por la información disponible, los expertos apuntan a que podrían ser tanto esta carga de hoy, como la que se espera que se lance a principios del próximo año, satélites del tipo Orión. Estos están dedicados a la inteligencia de señales y están equipados con antenas de 100 metros de diámetro.

Fotografía que muestra el sistema de eliminación de exceso de hidrógeno incendiando la base del cohete cumpliendo su misión
Imagen de la base del cohete en llamas justo antes de la ignición de los motores principales

Las tradicionales imágenes de unas llamas envolviendo al cohete justo antes del lanzamiento se han vuelto a ver en esta ocasión. Aunque, reducidas debido a que la rampa desde la que se produjo el lanzamiento, la SLC-37B del Cabo Cañaveral ventila mejor el hidrógeno que las alimenta.

Martín Morala Andrés