Auroras verdes y fumarolas volcánicas: la espectacular noche de Halloween que muestra la NASA en Islandia

La fotografía astronómica del día muestra un paisaje geotérmico de Islandia cubierto por cortinas de luz verde y columnas de vapor. La imagen, captada por Stéphane Vetter en 2013, vuelve a protagonizar el Halloween de la NASA.

La NASA ha recuperado para Halloween una fotografía que parece tomada en otro planeta, aunque el escenario se encuentra en el nordeste de Islandia. Sobre un terreno volcánico surgen columnas de vapor y gases mientras las auroras boreales extienden sus cortinas verdes en la oscuridad. La imagen, obra del astrofotógrafo Stéphane Vetter, ha sido seleccionada este 31 de octubre como fotografía astronómica del día (Astronomy Picture of the Day, APOD).

La escena fue captada en Hverir la noche del 12 de septiembre de 2013. La propia NASA ya la había publicado aquel Halloween, trece años atrás. Bajo el título Night on a Spooky Planet, «Noche en un planeta inquietante», la agencia vuelve a mostrar dos fenómenos naturales que coinciden en un mismo paisaje.

Las auroras boreales se extienden sobre las fumarolas de Hverir, en el nordeste de Islandia. La imagen fue captada la noche del 12 de septiembre de 2013. Stéphane Vetter (Nuits sacrées).

¿Por qué las auroras iluminan el cielo de verde?

El origen de las luces que cruzan el cielo está en el Sol. Nuestra estrella emite constantemente partículas cargadas mediante el viento solar y, en ocasiones, produce perturbaciones capaces de alterar la magnetosfera terrestre. Durante estos episodios, las partículas energéticas pueden precipitar hacia las regiones polares y penetrar en las capas altas de la atmósfera.

Al chocar con átomos y moléculas de los gases atmosféricos, provocan emisiones luminosas. El verde característico de muchas auroras procede del oxígeno, que emite luz a una longitud de onda cercana a los 557,7 nanómetros. Este fenómeno se produce habitualmente a más de 100 kilómetros sobre la superficie, muy por encima de las columnas de vapor que aparecen en primer plano.

El oxígeno también puede generar tonalidades rojizas, mientras que el nitrógeno contribuye a otros colores, como el azul y el rosado. La forma e intensidad de las auroras dependen de las condiciones de la actividad geomagnética.

El calor que emerge del subsuelo islandés

La otra mitad de la escena tiene un origen completamente distinto. Hverir, situado al este del lago Mývatn y dentro de la zona volcánica de Krafla, presenta una intensa actividad geotérmica.

El calor del subsuelo calienta el agua que circula entre las rocas y favorece la salida de vapor y otros gases a través de aberturas conocidas como fumarolas. El paisaje también contiene pozas de barro burbujeante y depósitos minerales que proporcionan al terreno sus características tonalidades.

Estas emanaciones pueden mantenerse sin que se produzca una erupción volcánica. Son manifestaciones de los procesos geotérmicos que caracterizan esta región de Islandia.

La fotografía reúne así dos fuentes de energía que actúan a escalas muy diferentes. En lo alto, la actividad solar desencadena un espectáculo luminoso en la atmósfera. Abajo, el calor interno terrestre libera vapor a través del terreno.

Para mostrar un paisaje de otro mundo en Halloween, a la NASA le ha bastado con mirar al nuestro.

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