“Gliese 12 b representa uno de los mejores objetivos para estudiar si los planetas del tamaño de la Tierra que orbitan estrellas frías pueden conservar sus atmósferas, un paso crucial para avanzar en nuestra comprensión de la habitabilidad en planetas de toda nuestra galaxia”, señala Shishir Dholakia, astrofísico de la Universidad de Southern Queensland (Australia) e investigador principal de otro equipo que ha publicado sus resultados en paralelo y de manera independiente en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
El coautor del otro estudio, José Antonio Caballero del CAB, añade: “Y eso es un paso crucial para avanzar en nuestra comprensión de la habitabilidad de los planetas de nuestra galaxia”.
“Se trata de un candidato único para nuevos estudios atmosféricos que podrían ayudar a desentrañar algunos aspectos de la evolución de nuestro propio sistema solar”, añade Enric Pallé, uno de los numerosos investigadores del IAC que ha participado en el hallazgo.
Se trata de un candidato único para nuevos estudios atmosféricos que podrían ayudar a desentrañar algunos aspectos de la evolución de nuestro propio sistema solar
Enric Pallé (IAC)
“Aunque la Tierra y Venus son planetas muy similares en tamaño y masa, sus historias han sido muy diferentes. La Tierra sigue siendo habitable, pero Venus no lo es debido a su pérdida total de agua; la atmósfera de Gliese 12 b podría enseñarnos mucho sobre cómo cambia la evolución atmosférica y las condiciones de habitabilidad de los planetas terrestres a medida que evolucionan”, adelanta el investigador.
Un factor importante para retener una atmósfera es el carácter tormentoso de su estrella, como hemos visto recientemente con el Sol y las auroras boreales que se han llegado a ver hasta en Canarias.
Estrella relativamente tranquila
Las enanas rojas tienden a ser magnéticamente activas, lo que da lugar a frecuentes y potentes erupciones de rayos X y radiación ultravioleta. Sin embargo, los análisis de ambos equipos concluyen que Gliese 12 no muestra signos de un comportamiento extremo. Por eso, convierte a este sistema en un candidato ideal para estudiar su atmósfera con el telescopio espacial James Webb.
Gracias a la tecnología actual, se puede utilizar el método de tránsito para analizar la composición química de las atmósferas exoplanetarias. Al estudiar el patrón único de huellas químicas que se genera cuando la luz estelar atraviesa la capa gaseosa del planeta, se pueden identificar las moléculas presentes y comprender mejor su composición.
“Hasta la fecha solo conocemos un puñado de sistemas que están lo suficientemente cerca de nosotros y cumplen con otros criterios necesarios para este tipo de estudio, llamado espectroscopia de transmisión, utilizando las instalaciones actuales”, señala el coautor Michael McElwain, astrofísico del Centro de Vuelo Espacial de Goddard de la NASA, “pero para comprender mejor la diversidad de atmósferas alrededor de planetas templados similares a la Tierra, necesitamos más ejemplos como Gliese 12 b”.
Referencias:
M. Kuzuhara et al. “Gliese 12 b: A temperate Earth-sized planet at 12 pc ideal for atmospheric transmission spectroscopy”. ApJL, 2024
S. Dholakia et al. “Gliese 12 b, a temperate Earth-sized planet at 12 parsecs discovered with TESS and CHEOPS“. MNRAS, 2024
Fuente: IAC/CAB (INTA-CSIC)