El ISRO: la agencia low cost que fabrica el próximo transbordador espacial

El ISRO es una agencia espacial poco conocida debido especialmente a su mala política de relaciones públicas. Sin embargo, esto no debe impedir ver el panorama general ya que se trata de un actor muy relevante y con grandes perspectivas de futuro.

Imagen de un GSLV MK3 en el momento de su lanzamiento. Actualmente este es el cohete más potente del que dispone el ISRO con una capacidad de poco más de 10 toneladas a orbita baja. Ya ha sido certificado para vuelo tripulado. Fuente: ISRO

Introducción

El ISRO (Indian Space Research Organitation) es la agencia espacial de la India. Esta dispone de instalaciones de todo tipo repartidas a lo largo y ancho de todo el territorio de la India.

Entre estas instalaciones destacan sobre todo el centro de entrenamiento de astronautas, un complejo de antenas dedicadas a la comunicación con naves en el espacio profundo. Pese a que el ISRO solo opere una única misión más allá de la esfera de influencia de la tierra está previsto que en el futuro cercano, un plazo de 2 a 4 años despeguen al menos otras dos misiones. Sin embargo, este calendario es terriblemente voluble, el ISRO es la agencia espacial más afectada por la pandemia de SARS-COV-2 o también llamada COVID-19.

Esta, ha afectado a todos los vuelos de cohetes indios. Los retrasos son tan importantes que desde enero de 2020 hasta enero de 2022 únicamente se realizaron cuatro lanzamientos. Para empeorar la estadística uno de ellos resultó en la pérdida total del cohete  y la carga. Esto se debió a una falla que indujo la no ignición del motor de la 3ª etapa, ha dado al traste con una muy buena tasa de aciertos, al menos para los estándares que había logrado alcanzar el ISRO.

Desde enero de 2019 hasta enero de 2020 el ISRO lanzó seis misiones todas ellas exitosas. Para encontrar un fallo anterior al del EOS-02 hay que remontarse al 2017 en el mismo vehículo lanzador, un GSLV MK2.

Este GSLV MK2 estaba destinado a lanzar el satélite EOS-02 sin embargo debido a una infra presión de la 3ª etapa esta no completó su ignición y la carga se perdió. Fuente:ISRO

Pero no fue solo la reducción de vuelos y lanzamientos en general, si no que afectó enormemente a misiones críticas para el ISRO. Estas han sido la Chandrayaan 3, la Mangalyaan 2, y sobre todo la misión no tripulada de la Gaganyaan, la cápsula tripulada que lleva desarrollando desde 2006 basada en la Soyuz. Otros proyectos como el satélite NISAR, el telescopio espacial Aditya-L1 o la sonda Shukrayaan han sufrido más retrasos debido a este mismo problema. Sin embargo, con el lanzamiento del nuevo cohete SSLV este mismo agosto el panorama empieza a despejarse.

Prueba del motor de la primera etapa del SSLV, la SS1. Este lanzador consta de tres etapas de combustible sólido todas ellas. Fuente: ISRO

Instalaciones terrestres:

El ISRO opera varios tipos de sedes, algunas técnicas, otras de investigación, de desarrollo, de descarga de datos, de lanzamiento y para pruebas.

Su sede principal es el Vikram Sharabhai Space Center (VSSC). Este centro está encargado del diseño y desarrollo de los cohetes del ISRO, de aquí han salido los PSLV, GSLV MK1/2 y GSLV MK3 que actualmente opera el ISRO así como el futuro RLV y el SSLV. El actual director del ISRO, Shri Somanath, dirigió este centro antes de su ascenso a director general de la agencia. Su nombre se debe al padre del programa espacial indio y primer director de la agencia, Vikram Ambalal Sarabhai.

Otra relevante instalación del ISRO pero que no tiene centro propio y su dirección está al cargo del centro ISTRAC es el IDSN, siglas en inglés, de red de espacio profundo indio. Creado a imagen de las instalaciones del DSN estadounidense o el ESTRACK europeo. Este complejo de antenas permite a la India comunicarse con sus misiones de espacio profundo.

Formado por tres antenas principales, la más grande de 32 metros de diámetro, la mediana de 18 metros y la más pequeña de 11, además de varias antenas menores más para comunicarse con satélites terrestres.

Imagen de las dos antenas principales del complejo IDSN. A la izquierda la de 18 metros y a la derecha la de 32.

El transbordador espacial indio

Desde que la NASA presentó su mítico transbordador espacial, han aparecido muchos proyectos alrededor de todo el mundo que buscan imitar este diseño de cohete que regresa a tierra como un avión.

Los que más lejos han llegado nunca han sido el X-37B estadounidense y el Buran soviético, ambos han volado al espacio de forma no tripulada. Sin embargo ninguna nación o empresa ha logrado lanzar un avión espacial tripulado a órbita. 

Ni siquiera la NASA lo ha logrado después del fracaso del X-33 Venturestar y la cancelación y transferencia a los militares del X-37 ha logrado este éxito. Sin embargo, como ya he dicho la idea persiste debido a las ventajas que presenta este diseño en cuestiones como fuerzas G.

Uno de los actores que más apuesta por el desarrollo de este avión espacial es el ISRO. Actualmente desarrollan un prototipo a escala que debería permitir construir un modelo real de aquí a diez o quince años.

Este primer modelo fue empleado en la prueba de planeo hiper sónico en 2016. Fuente: ISRO

Este modelo final del que no hay imágenes públicas claras combinará varios tipos de motores. Seguramente tres: turbofán (como los habituales en aviación), scramjet (un tipo de motor alimentado por aire que permite combustión a velocidades supersónicas y permitiría volar a velocidades hipersónicas con mayor facilidad) y cohete (motor que requiere de inyección de oxígeno líquido para generar empuje).

Seguramente empiece sus lanzamientos desde un cohete convencional modificándolo para llevar este avión como carga útil. Después transicionaría a un modelo de TSTO (dos etapas a órbita por sus siglas en inglés). Este modelo de «cohete» emplea dos aviones, uno nodriza más grande que eleva y acelera al RLV y luego este se separa y enciende sus propios motores para llegar hasta órbita. Luego liberaría el satélite y regresaría planeando a tierra para repetir el proceso.

Este método es más sencillo y barato que el de dos cohetes más o menos convencionales que propone SpaceX con su Starship cuyos orígenes ya os contamos.

En los próximos meses el RLV-TD realizará pruebas de vuelo atmosférico por sus propios medios con el fin de avanzar hacía ese ansiado TSTO.

Martín Morala Andrés