NASA nos muestra la panorámica del cielo del hemisferio norte más detallada de la historia

La oscurecedora nube de polvo Gentil 3 (centro) y la brillante nebulosa de América del Norte (más abajo, a la izquierda). NASA / MIT / TESS / Ethan Kruse (USRA)

La NASA ha presentado al público los resultados preliminares del último año de trabajo de su satélite ‘cazador de planetas’, la sonda TESS. El aparato fue puesto en órbita en abril del 2018 y desde entonces ha enviado a la Tierra 40 terabytes de datos, equivalentes a transmitir unos 12.000 vídeos de alta definición, según estimaron en la agencia.

Pese a que su misión específica es descubrir sistemas planetarios, las imágenes que la sonda toma con sus cuatro cámaras contienen mucha información extra y permiten observar fenómenos como las variaciones estelares y las explosiones de supernovas. 

El material recabado hasta julio pasado ha permitido al equipo de la misión ensamblar una vista panorámica del cielo nocturno del hemisferio norte con una calidad y una definición como nunca se ha visto antes.

En este ‘mosaico’, compuesto de 208 imágenes sacadas desde la órbita, se puede apreciar el brillo de estrellas conocidas, el claroscuro de las nebulosas, las galaxias cercanas y las regiones más brillantes de la Vía Láctea. En el cielo del hemisferio norte también se encuentran 600 candidatos a exoplanetas localizados por la sonda en este breve período de orbitación y que  esperan confirmación por parte de los astrónomos.

TESS localiza planetas monitoreando simultáneamente numerosas estrellas previamente identificadas y observando pequeños cambios en sus brillos. Cuando un planeta pase frente a su astro anfitrión, este bloquea parte de la luz estelar, lo que hace que el brillo se atenúe temporalmente. Este tipo de evento, denominado tránsito, se repite con la periodicidad correspondiente a cada órbita y es captado por la sonda, que tiene capacidad para monitorear y observar hacia miles de lugares simultáneamente.

 

La misión dividió el cielo del norte en 13 sectores,  cada uno de los cuales estuvo fotografiado durante casi un mes. Entre los múltiples objetos celestes que podemos divisar en el cuadro resultante destacan la galaxia de Andrómeda (centro izquierda), las nubes de polvo que oscurecen la luz de las estrellas más distantes de la Vía Láctea (izquierda) y la nebulosa de América del Norte (abajo a la izquierda), que es parte de una compleja estructura estelar que se encuentra a 1.700 años luz de distancia.

La NASA explica que las prominentes líneas oscuras que aparecen en la imagen son los espacios entre los detectores del sistema de cámaras de la sonda. Se espera que próximamente el satélite vuelva a observar los planetas descubiertos y complete los vacíos de cobertura de su estudio inicial.

Las mejoras en la recopilación y procesamiento de datos del satélite realizadas por la agencia ahora permiten devolver imágenes de un sector completo cada 10 minutos y medir el brillo de miles de estrellas cada 20 segundos. Padi Boyd, científico del proyecto TESS (con sede en Greenbelt, Maryland), afirmó que estos cambios prometen hacer que la misión «sea aún más fructífera» y convertirla «en un recurso nuevo y extraordinario para estudiar estrellas activas y pulsantes y otros fenómenos transitorios», además de su prioritaria tarea de detectar nuevos exoplanetas.

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