La Starship V3 de SpaceX aprueba con deficiencias su primer vuelo

Imagen del despegue del duodécimo vuelo de la Starship

La duodécima misión de la Starship concluyó explosivamente en el Océano Índico. La nave sufrió algunos inconvenientes menores a lo largo del ascenso y durante la fase de crucero en el espacio. Sin embargo, el vehículo soportó la reentrada sin dar signos de fatiga. Tras la reentrada, y pese a los problemas del vuelo logró posarse suavemente en la superficie del agua. Aunque, al caer de lado el combustible sobrante de los depósitos de combustible para el aterrizaje explotaron en un dramático final.

Imagen de los primeros segundos del vuelo de la Starship V3 aún sobre Boca Chica
La Starship V3 alza el vuelo sobre Boca Chica en los compases iniciales del vuelo. SpaceX

Un vuelo, en general, exitoso

Hay que aplaudir el esfuerzo de los de Hawthorne, una vez más demuestran avanzar sobre pie firme. Los notables retrasos en la introducción de esta nueva iteración de la Starship, la tercera, no fueron en vano. Hay muchos problemas que deberán solucionar en las semanas venideras, pero en general la misión se puede considerar como un éxito. El cohete logró ascender, separarse, inyectarse en la órbita prevista y descender en el punto deseado. Es muy interesante esto último porque la Starship ascendió la casi totalidad del vuelo con un propulsor menos. Primero el Super Heavy perdió un propulsor del anillo exterior y después la nave uno de sus motores Raptor de vacío.

Estos motores, adaptados a funcionar en el espacio generan más potencia que los de superficie. También son más eficientes. Pese a ese inconveniente, la nave fue capaz de encontrar la trayectoria que le llevaba de vuelta a su destino final frente a las costas de Australia. Allí, los equipos de recuperación de la compañía se quedaron sin valiosa información tras el desenlace final de la nave.

No por ello su espera fue en vano, algunos de los detalles más relevantes como losetas térmicas y quizá aparatos de grabación de a bordo podrán ser rescatados para su posterior análisis.

Es importante destacar también que la Starship ya es capaz de realizar su principal misión, lanzar a órbita satélites Starlink. En mitad de su fase de crucero varias maquetas de aparatos de la constelación se desplegaron correctamente.

La nave no está lista para llevar a cabo misiones, aún

Aún tardaremos en ver esta faceta, anoche uno de los grandes fracasos fue no reencender un motor en el espacio en la fase de crucero. Esto es crucial por varios factoees, el principal, es inviable dejar en una órbita baja una mole como la STarship sin ningún control. Y en el espacio, el control solo lo ofrece la propulsión. Sin esta prueba crítica es imposible que la nave pueda lanzar satélites, lo que requiere de situarse en órbita completamente. En la misión de anoche, igual que en el resto de las anteriores, la trayectoria fue suborbital. Las maquetas de Starlink que transportaba cayeron a la Tierra igual que la nave.

Un Superheavy indomable

Ayer vimos una primera etapa fallar en todas sus misiones secundarias. Además de perder un motor durante la propulsión inicial, algo que ya ha pasado en ocasiones anteriores ocasiones, el propulsor fue casi incapaz de completar la maniobra de volteo. Con ella se posiciona para regresar a la plataforma de lanzamiento donde aterriza y puede ser usada para siguientes lanzamientos, o durante esta fase de pruebas, estudiada y recuperar algunos motores Raptor. Finalmente logró completarla, pero en medio de esta, un fallo catastrófico en el reencendido de uno de los Raptor, inutilizó gran parte de los pertenecientes al núcleo interno de la nave. Sin estos, la maniobra de frenado y propulsión de regreso no se completó exitosamente y tampoco se pudo realizar el frenado antes de impactar en las aguas del Golfo de México. Quedando así la fallida etapa completamente destruida.

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