Starship alcanza la órbita por primera vez y abre una nueva etapa para SpaceX
28/09/2026 Redaccion
El mayor sistema de lanzamiento desarrollado por SpaceX ha completado por primera vez una inserción orbital durante su decimocuarto vuelo de prueba. La misión también ha desplegado 26 satélites Starlink V3 y ha cerrado uno de los grandes objetivos pendientes del programa, aunque un fallo en uno de los motores de la etapa superior obligó a modificar parte del perfil previsto.
Starship llevaba trece vuelos acercándose a esta frontera sin cruzarla. Había superado la atmósfera, realizado largas trayectorias suborbitales, ensayado reencendidos en el espacio y demostrado recuperaciones cada vez más complejas. Este 28 de septiembre, el vehículo de SpaceX dio finalmente el paso que separa todos esos ensayos de una misión verdaderamente orbital. Unos 25 minutos después de abandonar Starbase, la etapa superior volvió a encender uno de sus motores Raptor y entró por primera vez en órbita terrestre.
El lanzamiento comenzó a las 12:48:59 UTC, 14:48:59 CEST, desde la segunda plataforma de Starbase, en el sur de Texas. Era el vuelo integrado número 14 del sistema formado por Super Heavy y Starship y el tercero realizado con la arquitectura Version 3. Los trece ensayos anteriores habían seguido deliberadamente trayectorias suborbitales.
Congrats @SpaceX! Gorgeous launch, getting Ship to orbit and managing every step in a safe, responsible, and especially inspirational way. @NASA, along with the rest of the interested public, is excited to help where we can and for Starship missions to become routine! https://t.co/6DSKmMUT4T
— NASA Administrator Jared Isaacman (@NASAAdmin) September 28, 2026
Un vuelo orbital que estuvo a punto de cambiar de objetivo
El ascenso comenzó con el encendido de los 33 motores Raptor de Super Heavy. Uno de ellos dejó de funcionar poco después del despegue, aunque la pérdida no impidió completar correctamente la fase propulsada de la primera etapa. Tras la separación en caliente, el propulsor regresó hacia el golfo y realizó un amerizaje controlado unos siete minutos después.
La etapa superior continuó el ascenso con sus seis motores, tres Raptor adaptados al nivel del mar y tres Raptor Vacuum, optimizados para operar en el vacío. Durante esta fase se apagó prematuramente uno de los motores de vacío. El incidente abrió durante varios minutos una duda fundamental en el control de misión.
SpaceX podía mantener la trayectoria suborbital utilizada en vuelos anteriores y enviar la nave hacia una zona segura de amerizaje, o intentar la maniobra que llevaba años preparando.
La propia retransmisión llegó a anunciar inicialmente que se descartaba la entrada en órbita. Poco después, los controladores revisaron la situación y autorizaron el reencendido. Hacia T+25 minutos, un único Raptor volvió a encenderse durante unos segundos para elevar el periapsis y cerrar la trayectoria alrededor de la Tierra.
La confirmación llegó inmediatamente desde el control de misión.
Starship estaba en órbita.
La maniobra tiene una importancia mayor de la que puede sugerir un simple cambio de trayectoria. Los vuelos anteriores ya habían llevado el vehículo a altitudes espaciales, pero seguían caminos diseñados para interceptar de nuevo la atmósfera. Esta vez la etapa superior adquirió la energía suficiente para permanecer alrededor del planeta.
Los primeros Starlink V3 operativos lanzados por Starship
Alcanzar la órbita abrió inmediatamente la segunda parte fundamental de la misión.
La nave transportaba 26 satélites Starlink V3, la nueva generación de la constelación de SpaceX. El compartimento de carga comenzó a liberarlos aproximadamente 34 minutos después del despegue y completó el despliegue durante la media hora siguiente. La compañía confirmó posteriormente que había establecido contacto con todos ellos.
Starship ya había expulsado prototipos y unidades de Starlink V3 durante vuelos anteriores, pero aquellas pruebas se realizaron desde trayectorias suborbitales y los vehículos terminaron reentrando en la atmósfera. Esta es la primera entrega operativa de satélites realizada por Starship en una órbita terrestre.
Los V3 representan además un salto considerable respecto a generaciones anteriores. SpaceX atribuye a estas unidades una capacidad de enlace descendente unas diez veces superior y un enlace ascendente unas 22 veces mayor que los V2.
Tres de los 26 satélites llevan cámaras destinadas a observar desde el exterior el escudo térmico de Starship. Las imágenes permitirán estudiar el comportamiento de las losetas durante el vuelo y aportar información para futuras modificaciones del sistema de protección térmica.
Una misión prevista para diez horas que terminó mucho antes
El plan original era considerablemente más ambicioso. SpaceX pretendía mantener la nave en órbita durante cerca de diez horas, completar aproximadamente seis vueltas alrededor de la Tierra y realizar después una maniobra de desorbitado antes de dirigirse hacia el Pacífico frente a Sudamérica.
Los controladores optaron finalmente por reducir la duración del vuelo.
Después de permanecer alrededor de tres horas en el espacio, Starship inició su regreso. La reentrada comenzó aproximadamente dos horas y cuarenta minutos después del lanzamiento y la nave continuó perdiendo velocidad hasta alcanzar régimen subsónico unos 26 minutos más tarde.
El vehículo alcanzó intacto la zona prevista del Pacífico norte unas tres horas y ocho minutos después del despegue. Tras tocar el agua y volcar, explotó sobre la superficie. El objetivo de esta misión era un amerizaje controlado y la nave no estaba destinada a ser recuperada para una nueva utilización.
La reducción del perfil previsto deja todavía cuestiones que SpaceX deberá analizar, especialmente alrededor del fallo del motor durante el ascenso y de la decisión de adelantar el regreso. Aun así, los dos grandes objetivos que definían este vuelo quedaron completados: alcanzar una órbita estable y desplegar una carga útil operativa desde ella.
El cohete más potente jamás desarrollado
El sistema completo mide actualmente alrededor de 124 metros de altura y 9 metros de diámetro. SpaceX lo define como el vehículo de lanzamiento más potente desarrollado hasta ahora y anuncia una capacidad superior a 100 toneladas hacia órbita terrestre en su configuración completamente reutilizable.
Super Heavy constituye la primera etapa y utiliza 33 motores Raptor alimentados por metano y oxígeno líquidos. La nave superior mide unos 52 metros y monta seis motores, tres atmosféricos y otros tres optimizados para el vacío. Ambas partes han sido concebidas para regresar a la zona de lanzamiento y quedar atrapadas por los brazos mecánicos de la torre, evitando sistemas tradicionales de aterrizaje.
Ese objetivo todavía permanece incompleto. SpaceX ha conseguido capturar Super Heavy con la torre en vuelos anteriores, pero aún no ha intentado hacer lo mismo con la etapa superior. La reutilización rápida de ambas secciones sigue siendo uno de los requisitos centrales para que Starship alcance la cadencia y los costes que justifican su diseño.
También quedan pendientes otras tecnologías imprescindibles para los planes lunares y marcianos de la compañía, especialmente el trasvase de propelentes entre naves en órbita. Las misiones más allá de la Tierra requerirán varios lanzamientos de vehículos cisterna para rellenar los depósitos de una Starship antes de abandonar la órbita terrestre.
NASA sigue de cerca ese desarrollo. La agencia ha seleccionado una variante de Starship como sistema de aterrizaje lunar dentro del programa Artemis, y su administrador, Jared Isaacman, felicitó públicamente a SpaceX después del vuelo y destacó la llegada de la nave a órbita. La propia NASA necesita que el sistema evolucione desde los actuales ensayos hasta operaciones repetibles y seguras antes de utilizarlo en misiones tripuladas.
La frontera que Starship llevaba años persiguiendo
El primer vuelo integrado de Starship tuvo lugar en abril de 2023. Desde entonces, cada ensayo ha añadido nuevas etapas a un programa diseñado alrededor de vuelos reales, pérdidas de vehículos y modificaciones rápidas entre prototipos.
La entrada en órbita marca una diferencia cualitativa.
Hasta ahora, Starship había demostrado que podía despegar, separar sus etapas, viajar por el espacio y sobrevivir parcialmente a algunas reentradas. Desde el vuelo 14 también puede colocar su etapa superior y una carga útil en una trayectoria orbital.
Eso acerca el sistema a las funciones para las que fue concebido, desde desplegar grandes cargas y nuevas generaciones de Starlink hasta servir como plataforma para misiones lunares y, a largo plazo, interplanetarias.
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