Un funcionario del Pentágono muestra un vídeo de un objeto no identificado y afirma no tener forma de explicarlo.
El Subdirector de Inteligencia de la Armada, Scott Bray, muestra un vídeo desclasificado de un objeto no identificado durante una audiencia del subcomité de la Cámara de Representantes sobre «fenómenos aéreos no identificados», conocidos popularmente como ovnis.

Un nuevo vídeo mostrado ante un pleno del Congreso está despertando el interés de los aficionados a los ovnis. Se celebra una audiencia sobre las amenazas que suponen los objetos voladores no identificados y los fenómenos aéreos inexplicables. Se trata de la primera audiencia del Congreso sobre ovnis en más de cincuenta años.

Dos altos funcionarios de defensa de Estados Unidos, Ronald Moultrie, máximo responsable de inteligencia del Pentágono, y Scott Bray, subdirector de la Inteligencia Naval, testificaron en el Capitolio sobre lo que el gobierno sabe acerca de los objetos voladores no identificados (OVNIS), en la primera audiencia pública del Congreso sobre este fenómeno en cinco décadas.

La audiencia ante un subcomité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU. se produce once meses después de un informe en el que se documentan más de ciento cuarenta casos de lo que el gobierno denomina oficialmente «fenómenos aéreos no identificados» (FANI) que los pilotos militares de EE.UU. dicen haber observado desde 2004.

El legislador demócrata Adam Schiff se sintió intrigado por el hecho de que el informe de junio del año pasado, publicado por la oficina del Director de Inteligencia Nacional de EE.UU., enumerara 18 fenómenos aéreos no identificados, que aparentemente contaban con tecnología sofisticada y volaban sin «ningún medio de propulsión discernible«.

El director adjunto de la Inteligencia Naval señaló que, una vez completado el análisis, es probable que los ovnis se clasifiquen en categorías como interferencias de radar, fenómenos atmosféricos naturales, programas de desarrollo del gobierno o de la industria estadounidense o sistemas de adversarios extranjeros.

«Y hay otra casilla que nos permite poner casos difíciles, y la posibilidad de sorpresas y potenciales descubrimientos científicos», dijo.

A pesar de sus estimaciones, Bray no descartó que la cifra de cuatrocientos pueda descender, ya que algunas de estas alertas se basan únicamente en el testimonio de personas, mientras que muchas otras están respaldadas por sistemas de medición más objetivos, como sensores y radares.

Aún y con todo sigue siendo un número muy alto de casos sin explicación aparente. El Pentágono continúa con sus investigaciones tratando de poner luz sobre este tema tan llamativo para todos. Mientras tanto que cada uno saque sus propias conclusiones con la información escasa, que manejamos.