Un cohete de SpaceX impacta contra la Luna y deja una nube de escombros detectada desde la Tierra

close up shot of moon crater

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La etapa superior de un Falcon 9 de SpaceX se ha estrellado contra la superficie de la Luna tras permanecer más de un año a la deriva. El impacto ha sido registrado desde España por el Instituto de Astrofísica de Andalucía, y por la sonda surcoreana Danuri, proporcionando una oportunidad única para estudiar la formación de un nuevo cráter lunar y la evolución de la nube de material expulsado.

La etapa superior de un Falcon 9 de SpaceX impactó contra la Luna tal y como habían previsto los especialistas que seguían su trayectoria desde hacía meses.

El propulsor había permanecido en una órbita inestable desde el 15 de enero de 2025, cuando despegó desde Cabo Cañaveral transportando los módulos lunares Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Resilience, de la empresa japonesa ispace.

Tras completar su misión, la etapa superior quedó abandonada en el sistema Tierra-Luna. Con el paso del tiempo, una combinación de actividad solar y perturbaciones gravitacionales modificó lentamente su trayectoria hasta provocar el impacto cerca del cráter Einstein, en una región situada próxima al límite entre la cara visible y la cara oculta de la Luna.

El impacto fue captado desde España y por la sonda Danuri

Aunque el instante exacto de la colisión no pudo observarse directamente, astrónomos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) lograron registrar desde España la evolución del material expulsado tras el impacto.

Las observaciones muestran la nube de escombros levantada por el choque de la etapa superior del Falcon 9 contra la superficie lunar, proporcionando una de las primeras evidencias visuales del suceso obtenidas desde la Tierra.

El investigador José María Madiedo compartió un vídeo preliminar en el que puede apreciarse la evolución del material eyectado. En las imágenes, el disco negro corresponde a la Luna y el brillo detectado alrededor de su borde se interpreta como el material expulsado tras el impacto.

Al mismo tiempo, la sonda lunar surcoreana Danuri observó la zona del impacto antes y después del choque. Sus imágenes permitirán comparar el terreno previo con el posterior a la colisión y analizar la formación del nuevo cráter junto con futuras observaciones realizadas desde órbita.

Un impacto que aporta nuevos datos para la exploración lunar

Además de poner de manifiesto el creciente tráfico espacial alrededor de la Luna, este impacto constituye un experimento de gran interés para la comunidad científica.

Al conocerse con bastante precisión la masa de la etapa superior del Falcon 9 y la velocidad aproximada del impacto, los investigadores podrán contrastar las observaciones reales con los modelos utilizados para explicar la formación de cráteres en cuerpos sin atmósfera.

La etapa superior del Falcon 9, un cilindro de más de 12 metros de longitud, viajó hasta la Luna tras impulsar los módulos Blue Ghost y Resilience. Mientras Blue Ghost logró completar con éxito su histórico alunizaje, Resilience terminó estrellándose durante su intento de aterrizaje.

El creciente número de misiones científicas, comerciales y tripuladas previstas para los próximos años convertirá la Luna en un entorno cada vez más activo. Al mismo tiempo, sucesos como este ofrecen una oportunidad excepcional para comprender mejor cómo responden la superficie lunar y el material eyectado cuando un objeto de masa y velocidad conocidas impacta contra nuestro satélite.

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