El lagarto más venenoso del mundo ayuda a los humanos

El Monstruo de Gila es el lagarto más venoso del mundo.Su veneno es utilizado para tratar la diabetes de tipo II.

Pasan casi toda su vida bajo tierra, y a pesar de que su veneno sea letal no son un riesgo para los humanos, todo lo contrario, su veneno ayuda a luchar contra la diabetes tipo II. Algún descerebrado lo ha usado como «mascota», todo un sufrimiento para el animal, si por casualidad a lo largo de tu vida te encuentras con uno por favor, déjalo que siga su camino, tú no eres su objetivo, ni mucho menos quiere pasar el resto de su vida siendo tu fiel escudero. NO USEN ANIMALES SALVAJES COMO MASCOTA. Puede resultar muy exótico para algunas cabezas enfermas tener al lagarto más venenoso del mundo viviendo bajo su techo pero lo unico que consiguen es dar sufrimiento perpétuo a la vida de estos animales. 

Bueno alguien puede pensar que usando su veneno como fármaco también se está dañando al lagarto , pero claro no es lo mismo extraer un poco de su veneno y dejar que siga su vida que tenerlo fuera de su hábitat por divertimento, estúpido divertimento.

La piel del monstruo de Gila está cubierta por escamas óseas que tienen bordes de color entre naranja, amarillo, rosa y negro. Sin embargo, su barbilla, cuello, cabeza y piernas son negras. Por otro lado, tienen patas muy fuertes y pesadas con garras efectivas, mientras que sus ojos tienen pupilas redondas y por las orejas tienen surcos muy estrechos.

Estos pueden medir entre 26 y 36 centímetros y pesar alrededor de 350 a 700 gramos. Sin embargo, el monstruo de Gila es un lagarto curioso ya que están bajo tierra el 95% de su vida. Del mismo modo, se ha anunciado que la vejiga de esta lagartija es adecuada para que funcione como un reservorio de agua para que pueda mantener su cuerpo hidratado.

Los monstruos de Gila se aparean durante el verano cuando hay más comida con la que pueden alimentarse. Asimismo, alcanzan su madurez sexual a los 4 o 5 años de edad. Por otro lado, esta especie es solitaria y solo se queda con otras de la misma especie para reproducirse. Sin embargo, los machos son territoriales, por lo que luchan entre sí para decidir quién se apareará con la hembra.

Sin duda un ejemplar espectacular, una rareza más de la naturaleza que se debe preservar y cuidar.

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