Durante este fin de semana han llegado a la costa del mar de Coral, en Australia, varios restos de basura espacial. Esta escena es peligrosa pese a lo inocuo que parece un trozo de metal en la playa. La Agencia Espacial Australiana fue la encargada de recogerlos y en estos momentos están determinando su origen con exactitud.
Imagen de detalle que muestra el depósito de presión encontrado. Australian Space Agency
¿Qué se sabe de este trozo?
La Agencia Espacial Australiana no hizo pública demasiada información. Las complejas relaciones internacionales que rigen el mundo espacial dificultan la comunicación con el público mientras se soluciona el problema. En este caso, aparentemente, ya se ha localizado el país de origen del lanzador, y se está trabajando para que se haga cargo de los restos.
La pieza es un deposito de propelente a presión perteneciente a un cohete lanzador. La nacionalidad aún no es pública, pero dependiendo de si se trata de un objeto que ha reentrado desde la órbita o no, se puede concluir si es chino. Este punto, no está claro, aunque la falta de marcas de quemado podría indicar que se trata de una parte de una etapa inferior y que cayó directamente minutos después de su lanzamiento, lo que indicaría el origen en el país del dragon.
Imagen del cohete español Miura 1, este lanzador suborbital empleaba solo y exclusivamente tanques de presión ya que la empresa no había desarrollado la tecnología de turbobombas, necesaria para lanzamientos orbitales. PLD Space
Para qué sirven los depósitos de presión
Estos depósitos están diseñados para aguantar grandes presiones. Acumulan normalmente nitrógeno o helio, gases inertes, y se usan para maniobrar el cohete. Se usa ese propelente dejándolo pasar a través de unas válvulas.
Gracias a la gran presión a la que están guardados empujan el cohete en la dirección contraria a la que sea expulsado. En ocasiones se emplea un depósito de este tipo por cada eje de giro. Eso, depende del resto de formas de orientarse que tenga el lanzador.
En casos excepcionales puede llegar a ser la única forma de propulsión de un cohete orbital. Especialmente cuando se usan propelentes hipergólicos, extremadamente tóxicos en caso de ser inhalados. Aunque no parece ser el caso dado el escaso tamaño del fragmento.
Imagen de la playa donde acabó el depósito. Australian Space Agency
Dada la ubicación de Australia, con mucha costa hacía el Océano Pacífico, donde se descartan muchos satélites y cohetes estos fenómenos son relativamente comunes. El más famoso es cuando se impuso una multa a la NASA tras la reentrada de la estación espacial Skylab. La sanción, más simbólica que real, se debió a la caída de algunos fragmentos del descontrolado laboratorio en playas del país.
Más recientemente, el depósito de presión no fue el único fragmento recuperado durante el fin de semana. Se encontraron otros elementos, de los cuales no tenemos imágenes ni información. Pero, la existencia de una línea telefónica, dedicada expresamente a que el público pueda informar a las autoridades de restos de basura espacial caída, indica la frecuencia general del suceso.