Artemis II: de la costa espacial a la cara oculta de la Luna

Imagen del lanzamiento de Artemis II

Hace solo tres días que Artemis II cumplió su histórica misión amerizando en la costa pacífica de Estados Unidos. Lo hacía tras pasar diez días en el espacio en una misión que se recordará como sorprendentemente tranquila. Todas las previsiones para los peores desenlaces se vuelven a guardar en el cajón hasta la misión que alunizará por primera vez en más de cincuenta años. Aun así, hay mucho trabajo hasta entonces.

Imagen en vertical del SLS durante el lanzamiento de Artemis II
Fotografía que muestra el ascenso del SLS al principio de la misión Artemis II. NASA

El SLS lento, pero fiable, lo que se le pide

Hay que recordar los innumerables problemas en la primera ventana de lanzamiento en febrero. Estos obligaron a devolver al cohete al edificio de integración vertical y con muy malas perspectivas. Sin embargo, tras dos semanas de mantenimiento, los equipos del Exploration Ground Systems de la NASA corrigieron los errores. Y el día 1 de abril tras una cantidad mínima de problemas en la cuenta atrás, el cohete despegó. Además, hay que señalar que el mayor incidente, que fue una lectura anómala en un sensor del sistema de aborto al lanzamiento, era independiente al SLS.

En su ascenso tanto los aceleradores de combustible sólido como la etapa central desempeñaron su función correctamente. La ya en vías de extinción ICPS cumplió su propósito y liberó más de una hora después de despegar la cápsula Orion en una órbita altamente elíptica.

Queda el asunto pendiente de averiguar qué falla en el lanzador o la plataforma que produce tantos daños en tierra. En caso de repetirse para Artemis III podría comprometer el calendario para el alunizaje. Este es uno de los factores a los que no se está prestando atención a la hora de hablar de la primera misión de alunizaje estadounidense.

Christina Koch entrenando
Especialista de misión Christina Koch entrenando con una réplica del UWMS. Durante el vuelo fue la encargada de solucionar los problemas que presentó. NASA.

Un problemático retrete

Uno de los elementos que más ha dado de hablar durante toda la misión fue el problemático retrete. Aunque los trajes espaciales permiten soluciones temporales a las necesidades líquidas, las sólidas requieren soluciones más a largo plazo. Siendo esta una misión de prueba, los problemas eran esperables. Y siendo en un elemento relativamente secundario, es un alivio para Lockheed Martin y la NASA. Para la próxima misión se tendrán en cuenta los consejos y las anotaciones realizadas por Cristina Koch. La astronauta era la especialista en el complejo sistema y fue la encargada de repararlo las repetidas veces que dejó de funcionar.

Esta fue la primera vez que un retrete llegó tan lejos. Aunque en la Estación Espacial Internacional hay varios, igual que en algunas de las naves que llegan a ella, la cápsula Apolo no disponía de uno. En su lugar todo era recolectado en bolsas, lo que provocó un incidente en la Apolo 10, cuando quedaron heces flotando en la cápsula.

Fotografía que muestra el límite entre el día y la noche lunar capturada por la tripulación de Artemis II. NASA

Romper records y circunvalar la Luna

El apogeo de la misión fue literal y figuradamente alrededor de la Luna. La humanidad llevaba más de cincuenta años sin ver humanos al mirar al cielo nocturno. Pero además, debido al perfil de prueba de la misión, se optó por una trayectoria que los llevó más lejos que las misiones Apolo. Es cierto que en aquellas misiones se orbitaba la Luna, pero también la Apolo 8 circunnavegó el satélite. Artemis II no estaba diseñada para maximizar la ciencia, sino para permitir que en el futuro inminente podamos volver a ver astronautas en la superficie selenita.

Antes de superar el récord de la misión Apollo 13, un mensaje pregrabado de aquella misión, Jim Lovell les pasaba la antorcha de la exploración espacial. Era un tema de gran preocupación entre el selecto club de miembros del programa lunar original morir sin sustitutos, algo que no parece posible ya.

Pero, sin desaprovechar el tiempo cerca de la Luna, los cuatro astronautas se emplearon a fondo en el uso de cámaras y descripciones visuales. En turnos alternos pudieron completar un muy completo programa científico. Cráteres difíciles de fotografiar, o zonas como la transición entre el día y la noche lunar fueron los principales resultados. Aún están por publicar la mayoría de imágenes de la misión, por lo que la ciencia que se derivará de ella, tardará algunos meses en llegar al público.

La tripulación de Artemis II comparece ante los medios el día después de regresar. NASA

Una vuelta a casa tranquila

La reentrada doble empleada funcionó tan bien como se esperaba. Gracias a ella los cuatro astronautas estaban en perfecto estado de forma al ser recogidos por los equipos de rescate en el Pacífico. Es muy notable el gran avance que se ha logrado desde los albores de la exploración espacial a la actualidad con su salud y forma física al regresar.

También hay que destacar el buen desempeño del escudo térmico. Lo que llegaba siendo la mayor incógnita e incluso un grave riesgo según un grupo reducido de especialistas resultó en un notable éxito para el equipo involucrado. Pese a algunas dudas iniciales debido a una decoloración, la agencia, a través de el administrador Jared Isaacman se encargó de informar que era de esperar y dentro de los parámetros.

Como nota crítica sí cabría señalar los problemas de comunicación con los equipos de recuperación. Estas operaciones son siempre delicadas y no siempre transcurren todo lo rápido que sería de desear, pero pasó mucho tiempo en esta ocasión. Habría que estudiar si en caso de emergencia en el interior se debería actuar de forma más decidida, y no con las precauciones que se emplean en condiciones normales.

Imagen del eclipse de sol desde uno de los paneles solares de la Orion. NASA

La misión Artemis II vuelve a poner la exploración espacial en boca de todos. Es una gran alegría para todos los involucrados que todo haya salido tan bien. La carrera lunar se aprieta en la distancia, con China por delante en las pruebas, y Estados Unidos con más vuelos. A los primeros les falta el cohete y la nave, a los segundos los trajes y el aterrizador. Estos diez días de Artemis II son, en cualquier caso, un hito en la NASA, tras tantas décadas demuestran que eran capaces de lograr volver a la Luna, si los intereses políticos se alineaban. Y estos parecen seguir estándolo, porque cuando Trump decretó un recorte del 25% al presupuesto e Isaacman lo respaldó, el senador encargado del mismo ya promete dar guerra para evitarlo.

Martín Morala Andrés

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