Del polo sur lunar a Marte: la NASA presenta el ambicioso plan que transformará la Luna en una base operativa

La NASA ha presentado una importante actualización de su programa Moon Base, la iniciativa con la que Estados Unidos quiere establecer una presencia humana sostenida sobre la superficie de la Luna durante la próxima década. El plan, centrado en la región del polo sur lunar, combina nuevas misiones robóticas, vehículos de exploración, módulos de carga y futuras operaciones tripuladas dentro del programa Artemis.

Según explicó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, el objetivo consiste en construir el primer puesto avanzado permanente de la humanidad fuera de la Tierra, una infraestructura concebida tanto para la investigación científica como para desarrollar las tecnologías necesarias para futuras misiones hacia Marte.

La futura base lunar se desarrollará mediante un enfoque gradual dividido en tres grandes fases. La primera, entre 2026 y 2029, estará centrada en misiones robóticas, pruebas tecnológicas y exploración preliminar. Entre 2029 y comienzos de la década de 2030 comenzará el despliegue de infraestructuras habitables y sistemas permanentes de energía, comunicaciones y movilidad. Finalmente, la tercera fase buscará mantener una presencia humana casi continua sobre la superficie lunar.

Modelos de vehículos y módulos lunares del programa Moon Base presentados por la NASA
Modelos del módulo Blue Moon Mark 1 de Blue Origin, el rover tripulado de Astrolab, el vehículo Pegasus de Lunar Outpost y otros sistemas lunares presentados por la NASA durante el evento Moon Base celebrado en Washington. La agencia quiere construir una presencia humana permanente alrededor del polo sur lunar durante la próxima década. NASA/Aubrey Gemignani

El polo sur lunar será el centro de operaciones

La NASA ha elegido el polo sur lunar como núcleo de la futura Moon Base debido a sus enormes posibilidades científicas y estratégicas. Algunas regiones elevadas reciben luz solar durante largos periodos, algo clave para alimentar sistemas energéticos, mientras que los cráteres permanentemente oscuros podrían albergar reservas de hielo de agua.

Ese hielo resulta fundamental para una futura presencia humana prolongada, ya que podría utilizarse para producir agua potable, oxígeno respirable e incluso combustible para cohetes.

La agencia también contempla desplegar sistemas nucleares, redes de comunicaciones, carreteras lunares y múltiples zonas de aterrizaje repartidas a lo largo de cientos de kilómetros cuadrados alrededor del polo sur.

Las primeras misiones Moon Base despegarán entre 2026 y 2028

La NASA anunció las tres primeras misiones oficiales del programa Moon Base, concebidas para empezar a desplegar tecnología y recopilar datos antes de la llegada regular de astronautas Artemis.

Moon Base I, prevista para otoño de 2026, utilizará el módulo Blue Moon Mark 1 Endurance de Blue Origin para aterrizar cerca de Shackleton Connecting Ridge. La misión transportará instrumentos destinados a estudiar cómo interactúan los motores de aterrizaje con el regolito lunar y sistemas de navegación láser de alta precisión.

Moon Base II despegará posteriormente con el módulo Griffin de Astrobotic y llevará más de 500 kilogramos de carga hacia la superficie lunar, incluido el rover FLIP de Astrolab, diseñado para probar tecnologías de movilidad que servirán de base para los futuros vehículos tripulados.

La tercera misión, Moon Base III, utilizará el módulo Nova-C Trinity de Intuitive Machines para estudiar los misteriosos remolinos lunares mediante la misión científica Lunar Vertex. También incluirá instrumentos de la ESA y del Instituto Coreano de Astronomía y Ciencia Espacial.

La agencia prevé anunciar más de una docena de nuevas misiones adicionales durante los próximos meses.

Infografía del plan Moon Base de la NASA para construir una presencia permanente en la Luna
Infografía oficial de la NASA que muestra el desarrollo progresivo del programa Moon Base, dividido en varias fases que incluyen misiones robóticas, despliegue de infraestructuras permanentes y futuras operaciones humanas sostenidas sobre la superficie lunar. NASA

Nuevos vehículos lunares para astronautas Artemis

Uno de los anuncios más relevantes fue la selección de los primeros rovers lunares tripulados que operarán alrededor del polo sur lunar.

La NASA adjudicó contratos superiores a 219 millones de dólares a Astrolab y Lunar Outpost para desarrollar la primera generación de Lunar Terrain Vehicles, vehículos capaces de transportar astronautas, suministros y equipos científicos sobre la superficie lunar.

El vehículo CLV-1 de Astrolab, basado en la arquitectura FLEX, tendrá una masa cercana a los 900 kilogramos y podrá desplazarse a velocidades superiores a los 10 kilómetros por hora sobre terreno relativamente plano. El sistema estará preparado tanto para conducción humana como autónoma.

Por su parte, Lunar Outpost desarrollará Pegasus, un rover más ligero inspirado parcialmente en tecnologías heredadas del programa Apollo y adaptado a las futuras operaciones Artemis. El vehículo podrá funcionar durante aproximadamente un año lunar completo y combinar conducción manual, teleoperada y autónoma.

La NASA considera que desplegar varios vehículos diferentes desde las primeras fases permitirá reducir riesgos operativos, estudiar el terreno y preparar futuras zonas de aterrizaje antes de la llegada continua de astronautas.

MoonFall enviará drones al polo sur lunar

Otro de los proyectos más llamativos del programa será MoonFall, una misión robótica que enviará cuatro drones capaces de realizar pequeños vuelos y saltos sobre la superficie lunar.

Los drones explorarán regiones demasiado peligrosas o inaccesibles para los rovers convencionales y recopilarán imágenes de alta resolución de posibles zonas de aterrizaje para futuras misiones Artemis. La misión, desarrollada junto al Jet Propulsion Laboratory y Firefly Aerospace, despegará en 2028.

Tras completar sus vuelos, los módulos permanecerán operativos durante varios meses mediante experimentos preparados para soportar las extremas condiciones térmicas de la noche lunar.

Una Luna cada vez más permanente

El nuevo programa Moon Base representa el mayor cambio estratégico de la NASA desde el inicio del programa Artemis. La agencia quiere transformar la Luna en una plataforma de operaciones continua, con actividad científica, logística y tecnológica prácticamente permanente.

La exploración lunar ya no se plantea como una serie de visitas puntuales, sino como el inicio de una presencia humana estable fuera de la Tierra, una transición que podría definir las próximas décadas de exploración espacial.

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