Marte revela decenas de tornados de polvo gigantes en los antiguos valles de Mamers Valles
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La sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha obtenido nuevas imágenes de Mamers Valles, un extenso sistema de cañones y valles situado en el hemisferio norte de Marte. Las fotografías muestran un fenómeno especialmente llamativo, la presencia simultánea de decenas de remolinos de polvo activos, estructuras similares a pequeños tornados que desempeñan un papel fundamental en la redistribución del polvo marciano.
Estos remolinos, conocidos como dust devils, se forman cuando la superficie del planeta se calienta por la acción del Sol y el aire cercano asciende en espiral arrastrando partículas de polvo. Aunque existen fenómenos similares en regiones áridas de la Tierra, los de Marte alcanzan dimensiones mucho mayores.
Algunos de estos torbellinos pueden elevarse hasta 8 kilómetros de altura, recorrer largas distancias y alcanzar velocidades cercanas a 45 metros por segundo.
La cámara HRSC (High Resolution Stereo Camera) de Mars Express combina hasta nueve imágenes obtenidas desde diferentes canales y perspectivas para crear una única fotografía de alta resolución.
Cuando algún elemento de la superficie se encuentra en movimiento, como sucede con los remolinos de polvo, aparece claramente diferenciado del entorno. Gracias a esta técnica, las nuevas imágenes permiten identificar más de treinta dust devils activos en una misma escena.
Además, la combinación de distintas perspectivas hace posible determinar tanto la dirección como la velocidad de estos remolinos. Estudios realizados con datos de Mars Express y del orbitador europeo ExoMars Trace Gas Orbiter han permitido seguir el desplazamiento de más de mil de estas estructuras y comprender mejor los patrones de circulación atmosférica del planeta.
Mamers Valles constituye una compleja red de cañones y valles que se extiende a lo largo de aproximadamente 1000 kilómetros. En algunos puntos alcanza anchuras cercanas a los 25 kilómetros y profundidades de hasta 1,2 kilómetros.
La región conecta las antiguas tierras altas del sur con las llanuras del norte de Marte y presenta un paisaje extremadamente fragmentado, formado por colinas de cima plana, escarpes, acantilados y glaciares cubiertos por capas de roca y polvo.
Estos glaciares conservan hielo de agua enterrado, protegido de las condiciones superficiales actuales. Aunque el agua congelada resulta inestable en la superficie marciana moderna, la cobertura rocosa ha impedido su desaparición hacia la atmósfera.
Las imágenes muestran también zonas oscuras en algunos valles que probablemente corresponden a arenas volcánicas depositadas por el viento o generadas en la propia región.
Muchas de las estructuras visibles son testimonio de una intensa actividad geológica pasada. Los científicos creen que agua líquida, flujos de lava y glaciares modelaron este paisaje hace miles de millones de años.
Los fondos de los valles presentan largas crestas y texturas producidas por el desplazamiento de glaciares cubiertos de escombros procedentes de las laderas. Al descender por ambos lados del valle, estas masas heladas terminaron encontrándose en el centro y dejaron las marcas que todavía pueden observarse.
La región de Mamers Valles tiene una antigüedad aproximada de 3800 millones de años, correspondiente al final del período Noeico. Aquella época representa una fase clave en la historia marciana, cuando el planeta comenzó a transformarse desde un mundo más cálido, húmedo y geológicamente activo hacia el entorno frío y seco que conocemos actualmente.
Mars Express ya había estudiado esta zona en anteriores ocasiones, tanto en Mamers Valles en 2008 como en la vecina región de Deuteronilus Mensae en 2019.
Las imágenes han sido obtenidas por la cámara HRSC, uno de los ocho instrumentos científicos de Mars Express. Desde su lanzamiento en 2003, la sonda europea ha cartografiado Marte en color y en tres dimensiones con una resolución sin precedentes.
Tras más de dos décadas de operaciones, la misión continúa proporcionando nuevos datos sobre la geología, el clima y la evolución del planeta rojo, contribuyendo a reconstruir la historia de uno de los mundos más fascinantes del Sistema Solar.